Estados Unidos es la cuna del Peer-to-Peer lending moderno. Las plataformas de financiamiento privado entre particulares mueven miles de millones de dólares al año, sirviendo de alternativa frente a los elevados intereses de las tarjetas de crédito bancarias.
Las plataformas operativas en EE. UU. están estrictamente supervisadas por la Securities and Exchange Commission (SEC) y deben cumplir con las leyes de usura y protección al consumidor vigentes en cada estado de la Unión Americana.
Aunque el financiamiento P2P es más flexible que la banca tradicional, los inversores estadounidenses examinan minuciosamente el puntaje crediticio FICO de las agencias Equifax, Experian y TransUnion para fijar la tasa de interés final aplicada al préstamo.
La plataforma pionera y más conocida de préstamos entre personas en territorio estadounidense es LendingClub, que ha facilitado miles de millones en préstamos de consolidación de deuda.
Otra opción de referencia indispensable en el mercado norteamericano es Prosper, que conecta a prestatarios individuales con inversores particulares e institucionales en todo el país.
El cumplimiento de la ley Truth in Lending Act (TILA) exige que todas las plataformas informen con absoluta claridad la Tasa Anual Equivalente (APR) antes de que el prestatario firme digitalmente el compromiso de pago.