Una regla fundamental al tramitar un préstamo entre particulares es evitar cualquier tipo de oferta que exija el pago de comisiones, seguros u honorarios por adelantado antes de que el dinero acordado esté disponible en la cuenta del prestatario.
Los estafadores suelen utilizar el pretexto de "gastos de notario", "tasas de transferencia" o "seguros de impago" para solicitar desembolsos iniciales por parte del usuario. Una plataforma regulada siempre descuenta cualquier gasto operativo del monto final concedido.
Es indispensable comprobar si el prestamista o la plataforma se encuentra registrada en el regulador financiero oficial del país donde opera. Si la negociación se realiza por redes sociales o mensajes directos solicitando envíos de dinero, se debe declinar la transacción.
En España y la Unión Europea, plataformas autorizadas por los supervisores oficiales como Younited Credit garantizan procesos sin adelantos abusivos ni comisiones previas al otorgamiento real del préstamo.
En América Latina, servicios reconocidos de préstamos P2P como Afluenta publican todas las condiciones y comisiones operativas desde el primer instante sin solicitar depósitos de dinero previo al solicitante.
Firmar acuerdos únicamente a través de canales supervisados o con abogados locales de confianza es la mejor protección contra el fraude en la contratación de servicios de financiación entre particulares.