El sector cuentapropista y las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MIPYMES) en Cuba recurren a préstamos entre particulares y apoyo financiero del exterior para obtener capital de trabajo en medio de las limitaciones del sistema bancario estatal.
Dado el escenario cambiario en la isla, la mayoría de los préstamos privados se negocian en Moneda Libremente Convertible (MLC) o divisas extranjeras, utilizando la recepción de remesas como principal garantía de pago del compromiso contraído.
Las leyes civiles cubanas vigentes permiten los préstamos entre particulares siempre que se realicen dentro del marco de la legalidad y respeten los requisitos para la validez de los contratos de mutuo sobre bienes de consumo o dinero.
Iniciativas internacionales de microcrédito y financiación solidaria a través de la red Kiva para emprendedores permiten canalizar apoyo económico privado hacia proyectos creativos y negocios de autoempleo cubanos.
Proyectos de apoyo a la economía social como los promovidos por CubaHoy fomentan el contacto entre miembros de la diáspora y emprendedores locales para la dotación de insumos y liquidez inicial.
La transparencia en el acuerdo escrito y la fijación realista de plazos de devolución resultan esenciales para sostener la credibilidad y el éxito comercial de las partes en los contratos celebrados dentro de la isla.