La hipoteca entre particulares permite financiar la compra, reforma o refinanciación de un inmueble utilizando como garantía la propia propiedad y evitando los costes bancarios tradicionales.
Este mecanismo ofrece mayor flexibilidad en la negociación de los plazos de amortización y las tasas de interés, adaptándose a las necesidades de ambas partes negociantes.
Para que la hipoteca privada tenga validez jurídica, el contrato debe elevarse a escritura pública e inscribirse en el Registro de la Propiedad correspondiente al inmueble.
En el sector del financiamiento inmobiliario entre particulares destaca Housers, especializada en la financiación participativa de proyectos inmobiliarios.
Para inversiones e hipotecas privadas a nivel europeo, EstateGuru ofrece préstamos garantizados por bienes raíces negociados entre particulares e inversores.
La inscripción adecuada en el registro legal e hipotecario protege el capital del prestamista al otorgarle preferencia de cobro frente a otras obligaciones futuras que pudiera contraer el prestatario.